La jornada organizada por el Foro de Empresa y Emprendimiento abordó la empresa como un sistema complejo adaptativo y puso el foco en la necesidad de integrar gobernanza, riesgos, sostenibilidad, información y toma de decisiones para afrontar entornos cada vez más complejos.
Madrid, 16 de abril de 2026. El Colegio de Economistas de Madrid celebró la jornada “Impulso a la transformación de las empresas mediante el enfoque sistémico”, una iniciativa promovida desde el grupo técnico de startups del Foro de Empresa y Emprendimiento. En la apertura, Enrique Castelló, presidente del Foro, explicó que la sesión nacía con tres objetivos: poner en valor la teoría general de sistemas aplicada a la administración de empresas, analizar la aportación de una visión holística de la sostenibilidad basada en criterios ESG o ASG y reflexionar sobre el crecimiento empresarial en el mercado iberoamericano y el papel de las alianzas estratégicas entre países y negocios. También subrayó que esta línea de trabajo debe entenderse como un punto de partida para el Colegio y para los profesionales que afrontan problemas complejos en la empresa.
La primera intervención, a cargo de Rafael Rodríguez, Secretario general de la Sociedad Iberoamericana de Sistemas Generales (SESGE), defendió que el enfoque sistémico cobra hoy especial valor precisamente por el aumento de la complejidad. Según expuso, el pensamiento sistémico permite considerar el todo y sus partes relacionadas, frente a visiones parciales o unilaterales que suelen traducirse en “parches”, fracaso o soluciones más costosas. En esa línea, sostuvo que la economía y la empresa deben entenderse como sistemas sociales complejos, donde la interconexión entre elementos obliga a mirar más allá de cada área por separado.
Rodríguez ilustró esa idea con un ejemplo claro: cuando un sistema falla en una de sus partes, las consecuencias se propagan al resto. Y describe cómo una caída del suministro eléctrico puede afectar después a las comunicaciones, el transporte, los suministros básicos o los servicios de emergencia, hasta comprometer el funcionamiento del conjunto. A partir de ahí, trasladó la misma lógica a la empresa y defendió que las organizaciones deben abordarse como sistemas complejos adaptativos, con capacidad de adaptación al entorno, toma de decisiones basada en información y resiliencia frente al cambio.
Otro de los ejes de su ponencia fue la necesidad de incorporar múltiples perspectivas. Para ello recurrió a la parábola de los ciegos y el elefante, con la que subrayó los límites de las visiones parciales de la realidad y la importancia de comprender qué está viendo el otro. En el ámbito empresarial, esa mirada se traduce, según explicó, en una gestión más integrada del buen gobierno, los riesgos y el cumplimiento, elementos que vinculó al funcionamiento de cualquier sistema.
En la parte final de su intervención, Rodríguez apostó además por avanzar hacia organizaciones pensadas en red y no solo desde una lógica jerárquica. En esa propuesta concedió un papel central a la información y la comunicación, y defendió la conveniencia de agrupar la gestión de riesgos y el cumplimiento en una función integrada dentro de la empresa.
En la segunda ponencia, a cargo de Francisco Melero, socio-director de TERA, se puso el foco en la sostenibilidad empresarial. Melero defendió que la sostenibilidad debe entenderse como el objetivo final, mientras que los criterios ASG constituyen el marco operativo. Advirtió de que muchas empresas se centran en las métricas y en la operativa de la sostenibilidad, pero olvidan que el verdadero reto está en integrarla con la dimensión económica y financiera. También señaló que el éxito de esa sostenibilidad exige modelos medibles y un código ético presente en las relaciones interconectadas.
Tras esta intervención, Enrique Castelló destacó que este ámbito puede abrir nuevos campos de actuación para la profesión de economista, y citó expresamente las auditorías verdes y la verificación de informes de sostenibilidad corporativa como espacios emergentes.
La jornada incorporó también una mirada al espacio iberoamericano con la participación online de Matías Fernández, Presidente de la Federación Iberoamericana de Jóvenes Empresarios (FIJE), centrada en el crecimiento de las empresas en ese mercado y en las ventajas de las alianzas estratégicas en la cooperación empresarial entre países y negocios, dentro del triángulo estratégico Unión Europea–España–Iberoamérica.
En conjunto, la sesión dejó una idea de fondo clara: la transformación empresarial exige cada vez más una visión capaz de conectar estructura, sostenibilidad, riesgos, información y decisiones. Una mirada más amplia, más integrada y más útil para desenvolverse en escenarios marcados por la complejidad.
Puedes acceder al vídeo íntegro de la jornada en este enlace.

